¿Es usted una de esas personas que no pueden ver cuchillos sin sentir un temor irracional? ¿O se exaltan de manera exagerada cuando observan una pistola aunque sea en televisión? ¿O es de aquellos que, aunque lo deseen, no pueden bañarse en las aguas turquesas de un mar apacible porque creen que alguna criatura (por lo regular, una culebra) puede emerger para llevárselos al fondo y no devolverlos nunca más? ¿O ven el rostro de una persona y se quedan impactado sintiendo algo?

Por mucho que ha intentado encontrar respuestas en su presente, las razones, todas, resultan insuficientes. Por eso, muchos le dan crédito al proceso de las regresiones para buscar en el pasado lo que el presente, dicen, les niega: respuestas para superar miedos, aparentemente insensatos.

Podrán sobrar -o faltar- argumentos para motivarse a la práctica de una regresión. Según sea el caso, se consiguen razones variadas de acuerdo con la experiencia de vida de cada persona, dice el médico psiquiatra Fernando Medina, especialista en llevar a cabo esta terapia.

Muchos de quienes se aventuran a la posibilidad de exponerse a un proceso como este para visitar su pasado remoto, esgrimen causas como la aparición de miedos irracionales para los que no encuentran explicación lógica. Otros, sin embargo, aseguran sentir solo atracción por viajar en el tiempo para así informarse de cómo fueron en aquellos tiempos.

 

Beneficios:

  • SATISFACIRÁS LA CURIOSIDAD
  • OBTENDRÁS CONOCIMIENTO
  • ENTENDERÁS EL CICLO DEL KARMA
  • DESBLOQUEARÁS TALENTOS OCULTOS
  • PERDERÁS EL MIEDO A LA MUERTE